Mascarilla rica en pantenol y aceite de ricino, hace que los rizos de los niños estén más hidratados y nutridos. Un cuidado único para el cabello más delicado.
Champú indicado para niños mayores de tres años, con acciones preventivas gracias a su formulación con árbol del té y aceite esencial de limón que tienen acciones antisépticas.
Fórmula Zero%, para pieles y cueros cabelludos más sensibles
Humidificador que aporta suavidad y ligereza al cabello rizado de los niños, con un efecto húmedo, manteniéndolo definido, suelto, fácil de peinar y sin nudos.
Leave-in que define e hidrata los rizos. La mezcla perfecta de manteca de karité 100% pura, aceite de coco y miel dejará tus rizos hidratados y flexibles. 227gr.
Champú y acondicionador 2 en 1 para rizos y brillos es una forma suave y nutritiva de garantizar que los niños tenga un cabello suave, brillante, sin enredos y sin frizz, lavado tras lavado.
Formulado con ingredientes naturales que suavizan el cabello y desenredan los rizos sin tirones.
Mascarilla desarrollada especialmente para los más pequeños de la
casa. Se infunde con aceite de ricino y D-pantenol que ofrece a los
pequeños rizos la humedad que necesitan.
Probado y aprobado dermatológicamente, está diseñado exclusivamente para
las necesidades específicas de los niños con cabello rizado. Su fórmula
aporta suavidad, brillo y vitalidad. Cuando ponemos pantenol y aloe
vera uno al lado del otro, el resultado son rizos suaves e hidratados.
Sin sulfatos. Uso recomendado a partir de 3 años.
Delicada fórmula con suaves agentes acondicionadores, y enriquecida con
aceite de árbol de té y extracto de cereza. Para un cabello sin enredos,
suave, brillante y manejable.
Formulado con aceite de árbol de té y enriquecido con extracto de
cereza. Limpia, suaviza e hidrata en profundidad, formando una película
protectora aislante en el cabello y dando un acabado extra suave,
brillante y sano.
Su fórmula a base de aceites esenciales de menta, piperita, lavanda y mentol asociada a los extractos biológicos de abedul y yedra, deterge delicadamente el cuero cabelludo y los cabellos de los niños creando un ambiente desfavorable al asentamiento de los piojos.